Mi primera clase empieza a las siete y cuarenta y cinco. Es la clase de ciencias y el maestro es amable pero un poco serio. A veces hacemos experimentos sencillos con agua o plantas, y me gusta mucho. La clase termina a las ocho y treinta. Después tengo matemáticas. Empieza a las ocho y treinta y cinco y termina a las nueve y veinte. El maestro es muy paciente y explica despacio. A las diez tengo recreo. Me gusta porque puedo hablar con mis amigos y comer algo pequeño como un pan o una galleta.
A las siete y media tengo historia. La profesora es apasionada por su materia y siempre cuenta historias interesantes sobre nuestro país. La clase termina a las ocho y veinte. Luego tengo inglés. Empieza a las ocho y veinticinco y termina a las nueve y quince. A veces practicamos canciones con la guitarra y eso me divierte. Después, a las doce en punto, tengo almuerzo con mis compañeros. Comemos en la cafetería escolar y hablamos un rato antes de volver a clase.
Mi día escolar empieza con arte a las siete y cuarenta y cinco. La profesora es tranquila y creativa; siempre nos deja escuchar música suave mientras dibujamos. La clase termina a las ocho y media. Luego tengo educación física. Empieza a las ocho y treinta y termina a las nueve y cuarto. El profesor es muy gracioso y nos motiva a correr. Más tarde, a las once y media, tengo recreo, y después, a las doce y media, tengo español hasta la una y quince. Mi profesora de español es muy paciente y divertida.